Leyenda del Ebu Gogo

Ebu Gogo, es un peculiar humanoide que acecha las selvas de la Isla de Flores, Indonesia. Su nombre podría traducirse a nuestro idioma como «La Abuela que come todo».

Estas criaturas son pequeñas personitas con un hambre voraz y hábitos caníbales. Se parecen a los chimpancés, tienen bocas y barrigas grandes, además de brazos alargados. Caminan de una forma graciosa, y desarrollaron un lenguaje propio, aunque también son capaces de imitar el habla humana para engañar a sus víctimas. Algunas descripciones que los pobladores de la región han dado para estos seres se asemejan a la apariencia del Orang Pendek en Sumatra, el Yeti del Himalaya o el Sasquatch de Norteamérica, pero en una versión más reducida.

Según cuentan las leyendas de terror sobre estos seres, en cierta ocasión los isleños de Flores se unieron para atacar a las bestias, la trampa consistió en llevarlos hasta una caverna, cerca del volcán, para que ahí se quemaran vivos. Esta muerte suena un poco terrible, pero tal reacción fue provocada por el miedo que los pobladores tenían, ya que el alimento favorito de la criatura solía ser la carne, y no tenía la más mínima importancia que fuese humana.

El tamaño de las bestiecillas no les impidió en ningún momento convertirse en cazadoras expertas, al igual que las emboscadas que se preparaban para deshacerse de ellas, las criaturas eran capaces de engañar a los humanos, utilizar herramientas y ayudarse de otras artimañas que les permitieran tomar desprevenidas a sus presas. La existencia en ser como este vulnera la raza humana, pues el hombre se cree el depredador máximo, el que esta a la cabeza de la cadena alimenticia y el saber que una criatura más pequeña puede apresarlos sin problemas para convertirlos en alimentos, provocaba el terror mas profundo que una persona puede tener desde tiempos inmemoriales.