Leyenda de terror de Jack piernas de resorte

Leyenda de terror de Jack piernas de resorte

Jack Piernas de Resorte es un ente que surgió en Inglaterra en la época victoriana. Se le describía como un hombre de aspecto demoniaco, de comportamiento agresivo y burlón que tenia la habilidad de dar grandes saltos.

El primer avistamiento de Jack fue reportado en 1837, y la ultima vez que se le vio fue en Liverpool en 1904. En 1837 la víctima fue Mary Stevens, una sirvienta que se dirigía a su trabajo caminando por la calle Lavender Hill, en cierto momento una figura extraña saltó sobre ella, inmovilizándola, para después aprovechar para besarla y desgarrarle la ropa con sus frías garras de cadáver según describía la joven, la criatura huyó cuando los residentes respondieron a los gritos de auxilio de la mujer. Al día siguiente, hubo otra víctima en las cercanías del primer ataque, esa vez saltó sobre una carreta, haciendo que el conductor perdiera el control y chocara, los testigos dijeron que el responsable había escapado saltando un muro de casi tres metros de largo mientras se reía a carcajadas.

Cuando estas experiencias se extendieron a mas personas, se le dio el nombre de “Jack Piernas de Resorte” por esa forma en que se movía saltando de forma que ningún humano podía hacerlo en ese momento.

Durante los primeros meses de 1838 el presente Lord Alcalde, Sir John Cowan; recibió una carta de denuncia anónima, donde se afirmaba que tales apariciones eran una broma hecha entre hombre de altos estratos, los cuales deberían provocar sustos por las calles disfrazados de osos, espectros o demonios. Afirmaba también que los periódicos lo sabían, pero permanecían en silencio intentando proteger ciertos intereses. Después, recibió también una pila de cartas hablando sobre los ataques de una criatura, en las cuales se describía al ser, se le culpaba de muchos sustos, e incluso muertes. Finalmente, este concluyó que las personas habían exagerado un poco, y al saber del testimonio de una sirvienta que fue atacada por un hombre con piel de oso, reafirmó su creencia de que todo era una broma y los culpables serian encontrados.

La fama del monstruo repuntó cuando hizo dos ataques más, primero a Lucy Scales, quien caminaba junto a su hermana en la calle Green Dragon Alley, ambas chicas vieron un hombre con capa frente a ellas, cuando se acercaron más, él escupió un chorro de fuego azul de fuego al rostro de la chica, la dejó ciega y con un susto tal que cayó al suelo para tener ataques epilépticos por horas. La otra muchacha pudo declarar que había sido atacadas por un ser de aspecto aterrador, alto, delgado y parecido a un caballero; cubierto con una capa y con una linterna como las de la policía. Alsop dijo que un hombre había llamado a su puerta fingiendo ser un policía que necesitaba su ayuda porque habían atrapado a Jack, sin embargo, al abrir, se dio cuenta de que era el mismo piernas de resorte quien le hablaba, se hizo la capa hacia un lado y mostró su terrible apariencia, vomitando llamas azules por la boca mientras sus ojos se iluminaban con un color rojo brillante; esta victima también dijo que llevaba un gran casco y que su ropa parecía de cuero o hule.

Jack desapareció del ojo público hasta 1843, y entonces inició una nueva ola de ataques, en ciudades muy alejadas unas de otras de las cuales se obtuvieron distintos testimonios, pero todos ellos concordaban en que el ser huía de todas partes dando saltos sobrehumanos. Todas sus fechorías continuaron largo tiempo, hasta que el 1877 fue visto en los muros de las barracas de Aldershot, aquí los soldados intentaron abatirlo a tiros, pero estos no le causaban daño. Ese mismo año, nuevamente lo atacaron con balas en Lincolnshire, pero igual, sin provocarle daño alguno. Los últimos reportes de aquella época se dieron en 1888 y 1904.

Aparentemente, la criatura se tomó un descanso, o estaba estudiando las nuevas costumbres de las personas para actualizarse un poco, porque en 1986, un vendedor dijo que los había visto en la frontera con Gales, él lo describió como un sujeto de barbilla alargada que vestía un traje negro de esquiar, y no todo quedó ahí, pues para 2012, una familia reportó que había visto una figura negra sin rastros antes de saltar 4.5 metros.